

Experimental rinde homenaje, ante todo, al destino en particular. Concibe cada ubicación como una extensión de su entorno, moldeada por los ritmos locales, los matices culturales y las personas que le dan vida. Más que crear destinos ajenos a su contexto, Experimental busca integrarse y formar parte del lugar. Reflejar el carácter de un barrio, la energía de una ciudad o la serenidad de un paisaje. La hospitalidad se convierte así en un puente entre viajeros y locales, entre lo familiar y el descubrimiento.
Experimental nació de la amistad y de un deseo profundo de revolucionar el mundo de la hospitalidad. Es una idea única, que equilibra en perfecta armonía el diseño, las personas, el sonido, la iluminación, la gastronomía y la coctelería, dando lugar a una celebración del espíritu epicúreo y del placer emprendedor.
Experimental fue fundada por Olivier Bon, Pierre-Charles Cros y Romée de Goriainoff, tres amigos de la infancia de Montpellier impulsados por una curiosidad compartida y el deseo de replantearse la hostelería. Inspirados por las incipientes escenas de la coctelería artesanal de Nueva York y Londres, abrieron el Experimental Cocktail Club en París en 2007, lo que desencadenó un renacimiento de la cultura del cóctel en la ciudad.
En 2010, con la llegada de Xavier Padovani, la visión se amplió hacia el universo de la hostelería arraigado en la artesanía, los productos de temporada y un espíritu constante de descubrimiento. Hoy en día, Experimental reúne bares de cócteles, vinotecas, restaurantes y hoteles en toda Europa y más allá, cada uno marcado por su ubicación pero guiado por la misma filosofía fundacional.

Un diseño a medida, una esencia coherente
En Experimental no existen dos lugares parecidos, y esa es precisamente la intención. El diseño nunca se impone; nace del diálogo con la arquitectura, la historia y el contexto. Desde edificios históricos hasta espacios contemporáneos, cada entorno se concibe como un proyecto singular, cuidadosamente elaborado con sensibilidad y mesura.
La elección de los materiales, la luz y las proporciones se estudia con precisión para crear interiores que resulten naturales y atemporales. Una elegancia serena recorre cada detalle; no como una marca que hay que imitar, sino como una actitud compartida. El diseño al servicio del ambiente, del confort y de ese sentido de pertenencia que es difícil de definir, pero que se percibe de inmediato.

«La verdadera excelencia se percibe, no necesita anunciarse»
Detrás de una aparente naturalidad existe un profundo respeto por el oficio. En Experimental, se valora una experiencia que no busca impresionar, sino servir con discreción y seguridad. Es el conocimiento aplicado con sensibilidad, precisión y confianza.
Desde el personal de sala hasta los chefs, pasando por los bármanes y los diseñadores, cada puesto se rige por la misma filosofía: la maestría expresada a través de la sencillez. La precisión, la coherencia y la atención al detalle dan forma a experiencias que se perciben como naturales, como si no pudieran ser de otra manera.

Un espíritu original, sin límites
Experimental nunca ha seguido el camino convencional. Libre de etiquetas, el grupo se mueve con naturalidad entre hoteles, restaurantes, bares y destinos, permitiendo que cada proyecto encuentre su propia voz.
Esa libertad impulsa la creatividad y mantiene viva la esencia de la marca, siempre abierta a nuevas ideas, colaboraciones y formatos. Experimental no persigue las tendencias ni la expansión por sí misma, sino proyectos con significado, lugares que inspiran e historias que merecen ser contadas.













